Cuando una persona regenta un comercio lo más importante son los clientes. Si no hay clientes, no hay negocio. Si los clientes no saben el horario de apertura al público deberá de anunciarse para que lo conozcan. Lo que queda claro es que un cliente que llegue cuando el comercio está cerrado no es una venta sino, más bien al contrario, un cliente para la competencia.
En el caso del tren español no sucede lo mismo. Si los horarios cambian, será el cliente el que tenga que ingeniárselas para saber que hubo cambios. Si, por efecto de esos cambios, el tren adelanta su salida en unos minutos respecto al horario antiguo, el usuario deberá estar alerta. Si no lo está es posible que aprenda con el palo de perder el tren que necesita coger para llegar a su destino. A diferencia de lo que sucede en el comercio en general, si un cliente llega cuando el local está cerrado esperará a que a éste abra. Es lo que tiene la falta de competencia.
Digo todo esto a colación de los cambios de horarios de los trenes que se produjeron este pasado fin de semana en Galicia. La semana pasada fui todos los días a la estación de tren, tanto la de Vigo como la de Santiago, y no recuerdo haber visto ni un sólo letrero de aviso del cambio. Tampoco recuerdo haberlos visto en el interior del tren. Y mucho menos tampoco recuerdo que ningún revisor, ni cualquier otro personal de la empresa operadora de los ferrocarriles españoles ni de la empresa operadora de las infraestructuras ferroviarias españolas, me hubiese adevertido de los cambios.
No se trata de pedir grandes inversiones en publicidad para avisar de los cambios. Al fin y al cabo los únicos afectados son los usuarios habituales, porque los esporádicos no conocen el horario y lo consultan antes de viajar. Se trata de eso, de avisar de alguna manera a los usuarios habituales y para ello el desembolso es bien pequeño. Hagamos las cuentas a grosso modo.
Avisos en las estaciones
Pongamos que en cada estación se colocan 20 letreros en blanco y negro, 10 tamaño A3 y 10 tamaño A4. Tenemos seis estaciones principales afectadas (Coruña, Santiago, Vilagarcía, Pontevedra, Vigo e Ourense):
- 60 fotocopias en blanco y negro, tamaño A4, a 5 céntimos cada una: 3 euros
- 60 fotocopias en blanco y negro, tamaño A3, a 15 céntimos cada una: 9 euros
Avisos en los trenes
No conozco la flota de la empresa en Galicia, pero pongamos que tiene 20 trenes, cada uno con tres puertas por lado. Nos salen un total de 120 puertas. Supongamos que se adhiere un letrero en tamaño A4 en blanco y negro en cada puerta:
- 120 fotocopias en blanco y negro tamaño A4, a 5 céntimos cada una: 6 euros
Gastos totales
Pues si sumamos las cifras nos queda un total de 18 euros de desembolso. Cierto que no estoy calculando el precio de adherir los letreros, de pagarle al personal que los elabora, etc., pero creo que no es una cantidad que se pueda considerar exagerada para avisar a tus usuarios habituales que desde cierto día los horarios cambian y que se recomienda pasar por ventanilla para consultar los nuevos.
Y digo todo esto teniendo en cuenta que la empresa operadora de los ferrocarriles españoles ha dejado de poner a disposición del público trípticos y otros folletos que desglosan los trenes y horarios de cada línea.
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