Esto que les cuento me ha sucedido muchas veces en mi no muy dilatada experiencia ferroviaria. Vienes en el tren, ya casi en Vigo, y por megafonía interna anuncian la llegada. Con el tren todavía en marcha los pasajeros recogen su equipaje y se dirigen lentamente hacia las salidas. En cada espacio de salida hay dos puertas, una a cada lado del tren, y en medio te encuentas a un turista que busca alguna pista que le indique por cual de las dos se va a realizar el desembarco. Te mira con ojos de estar pensando que eres un pasajero habitual y comienza la conversación:
- Mire, perdone, ¿por que lado salimos?
- Lo siento, no lo sé.
- ¡Ah, disculpe! Pensaba que era un pasajero habitual.
- Y lo soy, pero no hay un lado establecido. Unos días salimos por un lado, otros por el otro.
- ¿Sí? ¿Pero no se sale todos los días por el mismo?
Lógico razonamiento del ignorante que sólo aplica el sentido común. Es cierto que en otras estaciones, como las de Santiago, Pontevedra o Vilagarcía la cosa no es tan acusada y casi todos los días el mismo tren llega y sale por la misma vía, pero no es algo programado con antelación. Si hay algún pasajero con minusvalía que tiene que acceder o descender del tren entonces se suele derivar el tren a la vía 1, que es la que cuenta con mejores servicios para ellos.
En la estación de Vigo no sucede así, y la vía de salida o de llegada del tren parece algo determinado por el azar. Yo me imagino al jefe de estación girando un bombo de bingo y sacando la bola con el número de vía en el que va a hacer llegar a ese tren que están entrando en la estación.
Y aunque esto pueda parecer banal en el fondo no lo es. Si uno viaja con asiduidad es posible que algún día llegue más justo de tiempo a la estación. Incluso te puede suceder que llegues con los segundos contados. Esos días es cuando echas de menos que el tren no esté en la vía de siempre y que tengas que dedicarle un instante a buscar en las pantallas cuál es la vía en la que está el tren que te corresponde. Esos instantes pueden hacer que te quedes en tierra.
En otros paises no más civilizados que este, pero seguro que más ordenados, uno puede saber la vía que le corresponde con sólo echar un vistazo al horario en la web. Y no sólo eso, sino que te lo dicen con una antelación de meses. Y además lo hace siempre de la misma vía. Si es que no hay como los hábitos establecidos para facilitar las programaciones. Y como muestra, un botón: en la web de la empresa ferroviaria holandesa se puede buscar una ruta, cualquiera, a varios meses vista. El resultado es parecido al que se muestra en la imagen (en la columna llamada Track aparece la vía, e incluso el sector):

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